Eneatipo 5 – El Investigador

Al eneatipo Cinco lo hemos llamado el investigador porque más que cualquiera de los demás tipos, los Cinco desean descubrir por qué las cosas son como son.

EL TIPO CEREBRAL, PENETRANTE, PERCEPTIVO, INNOVADOR, RESERVADO Y AISLADO «¿Que pasa aquí?» «¿ Y si lo intentamos de otra manera?»

  • MIEDO BÁSICO: Ser impotente, inútil, incapaz (abrumado).
  • DESEO BÁSICO: Ser capaz y competente.
  • MENSAJE DEL SUPERYÓ: «Vales o estás bien si eres experto en algo»

Eneatipo 5

Desean entender por qué funciona el mundo, ya se trate del cosmos, el mundo microscópico, los reinos animal, vegetal y mineral o el mundo interior de su imaginación. Siempre están investigando, haciendo preguntas y ahondando en las cosas. No aceptan opiniones ni doctrinas recibidas; sienten una fuerte necesidad de examinar por sí mismos la verdad de todas las suposiciones.

John, diseñador gráfico, explica este enfoque de la vida:

“Ser Cinco significa tener la constante necesidad de aprender, de asimilar información sobre el mundo. Un día sin aprender es un día sin luz del sol. Como Cinco, deseo entender la vida; me gusta tener una explicación teórica de por qué las cosas ocurren como ocurren. Esta comprensión me hace sentir al mando, en cabeza. Con mucha frecuencia aprendo desde la distancia, como observador, no como participante. A veces me parece que entender la vida vale tanto como vivirla. Es un viaje difícil aprender que la vida hay que vivirla, no sólo estudiarla.”

Tras esta implacable búsqueda de conocimiento se ocultan profundas inseguridades respecto a su capacidad para funcionar bien en el mundo. Los Cinco creen que no tienen la capacidad para hacer las cosas tan bien como los demás. Pero en lugar de ocuparse directamente en las actividades que podrían fortalecer su seguridad en sí mismos, «retroceden» en sus mentes hasta donde se sienten más capaces.

Creen que desde la seguridad de sus mentes finalmente entenderán cómo se hacen las cosas para algún día volver al mundo.

Dedican muchísimo tiempo a observar y contemplar, a escuchar los sonidos del viento o de un sintonizador, o a tomar apuntes sobre las actividades del hormiguero del jardín. Cuando se sumergen en sus observaciones, comienzan a interiorizar sus conocimientos y adquieren una sensación de seguridad en sí mismos. También podrían tropezarse con una nueva e interesante información o hacer combinaciones nuevas y creativas (tocar una pieza de música basándose en grabaciones de sonidos del viento y el agua). Cuando logran verificar sus observaciones, o ven que otros comprenden su trabajo, su competencia queda confirmada y se cumple su deseo básico («Sabes de qué hablas»).

Los eneatipos Cinco valoran muchísimo el conocimiento, el entendimiento y la percepción, porque su identidad se forma en torno a generar ideas y a tener algo insólito e ingenioso que decir. Por ese motivo, no les interesa explorar lo que ya se conoce y está bien establecido; lo que atrae su atención es lo insólito, lo no visto, lo secreto, lo oculto, lo extraño, lo fantástico, lo inaudito, lo impensable. Explorar territorio desconocido, saber algo que los demás no saben o crear algo que nadie ha experimentado jamás, les permite tener un espacio para ellos que nadie más ocupa. Creen que ensanchar ese espacio es la mejor manera de lograr la independencia y la seguridad en sí mismos.

Así, por su propia seguridad y por su autoestima, necesitan tener por lo menos un campo o tema en el que posean el grado de pericia que les permita sentirse capaces y conectados con el mundo. Piensan: «Encontraré algo que sea capaz de hacer muy bien y entonces podré hacer frente a los retos de la vida. Pero no ha de haber otras cosas que me distraigan o me estorben».

Por lo tanto se concentran intensamente en aquello que son capaces de dominar y de lo que puedan estar seguros. Podría ser el mundo de las matemáticas, el del rock and roll, la música clásica, la mecánica de coches, la ciencia ficción, los relatos de terror o un mundo totalmente inventado en su imaginación. No todos los Cinco son eruditos o doctores en filosofía, pero según su grado de inteligencia y los recursos disponibles, se concentran intensamente en lo que cautiva su interés.

Para bien o para mal, los temas o campos que exploran no dependen de la validación social; en realidad, si los demás concuerdan con sus ideas con demasiada facilidad, temen que sus ideas sean demasiado vulgares o comunes. La historia está llena de personas Cinco famosas que han trastocado los modos aceptados de entender y hacer las cosas (Darwin, Einstein, Nietzsche). Sin embargo, son muchos más los Cinco que se han extraviado en las rebuscadas complejidades de sus procesos de pensamiento, convirtiéndose en simples excéntricos o aislados sociales.

Esa intensa concentración los puede conducir a descubrimientos e innovaciones extraordinarias, pero cuando la personalidad está más fijada, también les crea problemas contraproducentes. Esto se debe a que, sin darse cuenta, su concentración los distrae de sus problemas prácticos más urgentes.

Sean cuales fueren las causas de su ansiedad (relaciones, falta de fuerza física, incapacidad para encontrar empleo, etcétera), los Cinco de la franja media tienden a no encarar esos problemas; en lugar de hacerles frente, buscan otra cosa que los haga sentir más competentes. Lo irónico es que al margen del grado de especialización que adquieran en su campo, no resuelven así sus inseguridades más básicas respecto a su funcionamiento en el mundo. Por ejemplo, una bióloga marina tipo Cinco podría aprender todo lo que hay que saber acerca de un género de crustáceos, pero si su miedo es que nunca será capaz de llevar bien su casa, no habrá resuelto con eso su ansiedad de fondo. Enfrentar directamente los asuntos físicos los amedrenta muchísimo.

Lloyd es un biólogo que trabaja en un importante laboratorio de investigación médica:

Desde que era niño me han amedrentado los deportes y la actividad física vigorosa, y los he evitado siempre que ha sido posible. Nunca fui capaz de subir por las cuerdas en clase de gimnasia, dejé de participar en deportes tan pronto pude y todavía me incomoda el olor de un gimnasio. Al mismo tiempo, siempre he tenido una vida mental muy activa. Aprendí a leer a los tres años y en el colegio siempre era uno de los mejores alumnos en las asignaturas académicas.

Así pues, pasan gran parte de su tiempo coleccionando y desarrollando ideas y habilidades porque creen que así se sentirán más seguros de sí mismos y preparados. Es como si quisieran retener todo lo que han aprendido para llevarlo siempre en la cabeza. El problema es que mientras están absortos en ese proceso no se relacionan con los demás o ni siquiera desarrollan muchas otras habilidades prácticas y sociales.

Dedican cada vez más tiempo a coleccionar y ocuparse de sus colecciones y cada vez menos a las cosas relacionadas con sus verdaderas necesidades.

Por lo tanto, el reto para el eneatipo Cinco es comprender que pueden dedicarse a cualquier interrogante o problema que les encienda la imaginación y a la vez mantener relaciones, cuidar bien de sí mismos y hacer todo aquello que define una vida sana.

Personas Ejemplo de Eneatipo 5

  • Stephen King.
  • Glenn Gould.
  • Lily Tomlim.
  • Tim Burton
  • Kurt Cobain.
  • Van Gogh.
  • Stephen Hawking.
  • Bill Gates.

 

Texto extraido del gran libro: La Sabiduría del Eneagrama (Don Richard Riso & Russ Hudson). Cómpralo en Amazon.

 

Vídeos sobre el Eneatipo 5

En esta sección encontrarás vídeos relacionados con el eneatipo 5.

El Eneatipo 5 según Borja Vilaseca

Vídeo Autor: Borja Vilaseca – Cursos sobre Eneagrama – www.borjavilaseca.com

El Eneatipo 5 según Alberto Peña

Audios del Eneatipo 5

En esta sección compartiré los audios del eneatipo 5 más interesantes que he encontrado. Espero que te gusten.



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Joaquín
Joaquín
4 Años atrás

Totalmente identificado. Me gusta hacer siempre lo mismo y mis intereses son sólo intelectuales. Por éso no tengo vida social, nunca busqué tenerla.

Joaquín
Joaquín
4 Años atrás
Responder a  Joaquín

Y me siento seguro en mi mente porque allí es donde reside lo que se me da bien sin esfuerzo, siempre que me comparo en deportes, emotividad, socialidad, o lo que sea, y con quien sea, salgo perdiendo, y nunca quise hacerlo mejor (es más, pienso que pierdo, porque hay mucha gente buena en ello, por qué yo sería uno más). Pero siempre que la comparación es en vocabulario, ortografía, habilidad para el cálculo, memoria… gano yo.

Joaquín
Joaquín
4 Años atrás
Responder a  Joaquín

*que pierdo porque, la coma no va